miércoles, 2 de julio de 2014

He leído poesía a escondidas.-

He leído poesía a escondidas, en un vertedero de hombres
para mantenerme en la condición humana

Escribí poemas en cuartos de baño
el unos papeles que robaba
para mantener mi condición de hombre

andando como loco
caminando por unas calles
a cada momento menos mías

y debo hoy la vida
a la fuerza de unos versos
las palabras para Julia
la Tormenta en el Mar de Galilea
el llanto de Propercio
a las voces que Adriano puso en Margarita

El poema es un arma cargada,
vuelta contra la bestia
y somos el futuro de las armas de Homero
y tal vez no seamos una gran cosa
pero es lo que hay
y, como no dijo nunca mi abuelita
de buena bestia
cualquier tiempo pasado
pudo haber sido
peor

El poema, que nos saca de la selva
de ser hombre
y nos lleva a los bárbaros silvanos
de paz o caos
en palabras de aire
cincelado o en bruto
son voz que pule
que nos presta siquiera un instante la armonía
atribuida falsamente a esa selva
de la que resulta cada vez más evidente

no vamos a ser capaces de salir nunca.