domingo, 13 de septiembre de 2009

2 comentarios:

María dijo...

Uno se siente extraño hasta en su propia piel. Sólo queda seguir la senda sin un destino concreto...o sí. No sé, pero me gusta.
Abrazos

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

Bienvenida, María.

f.-