domingo, 13 de septiembre de 2009

Marcho.-

Marcho ciñendo la vela a mi delirio.

Doblado en el timón
voy trazando los húmedos rieles.

Rumbo hacia esa parte donde la luz se opaque
donde el día pierda sus trazas de gobierno.

Allí donde la niebla confunda a la razón,
por afirmarme en pos de mi quimera.

Porque este mar no es taza a mi medida
esta tierra es tierra extraña, y este cielo...

2 comentarios:

Horacio Fioriello dijo...

..."Porque este mar no es taza a mi medida"...
este verso es inpresionante, en esa inmensidad , en la infinitud del horizonte aún se puede estar señido cuando al alma se le enjaulan las alas.
abrazo Maestro

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

Maestro yooo?

Un abrazo a ti. Qué bonita "reunión" la del otro día.

f.-