viernes, 16 de febrero de 2007

A mástil.-

He de hacer algo con las fechas
liberarme de tanta acumulación absurda
preparando una noche
que quepa en los bolsillos.

De la mano del viaje
mi idea fuera coserme al horizonte
por ser un Odiseo sosegado
burlando a las sirenas.

Poniendo así a la par,
digo,
la eternidad del vuelo
el viento
y la pira de los pájaros.

Tal vez así demuestre
que es triste el tener que deshacerse.

Pero no necesario.

2 comentarios:

Juan de los Palotes dijo...

Me permito quitar de cero éste poema lleno de imàgenes sensoriales, metáforas que a la luz de lo cotidiano suenan a empedradas calles transitadas descalzo.

Pongo su link en mi trinchera si no le molesta, un gusto conpartir su blog con semejantes.

Horacio.

Federico Ruibal dijo...

En absoluto me molesta, hago lo propio con gusto.

Un abrazo.

Federico.-