sábado, 18 de octubre de 2014

Fiobre.-

brumoso mar de las reminiscencias
mi verde cala
como fruta
fuera de alcance

para resguardarme
de ese frío
mis manos alcanzan la cobija
con ella me cubro
el frío sigue

habito la casa
donde fui niño y moraban los abuelos

la piedra antigua
guarda el silencio

es piedra antigua
que me guarda

crepitan en el aire la brasa del vacío
el fuego sideral de las ausencias

no están
y de ellos como

son yo
y no me basta.

1 comentario:

monelsilencioso coruña dijo...

LEER ESTO ES REGRESAR A LA INFANCIA.CAMINAR POR CORREDOIRAS PARA DAR CON UNA RIA SIN FINAL QUE TERMINA EN EL PEDRIDO.AL ATARDECER MERENDAR EN UNA MESA DE PIEDRA A LA SOMBRA DE UN SAUCE,
DESPUES DE UNA PARTIDA DE PING.PONG