lunes, 29 de diciembre de 2008

Aún queda carne.-

Frente al mar ha ido a caer –fuego-, mi cena:
es aquel sol
enhebrándome al rojo.

Hilas, tiempo, doma,
buen regazo.

Frente a este mar, frente a esas islas
en donde tan temprano se hundieron mis bajeles.

Y de tanta paz como contemplo,
el hambre:
blando ha de ser
el lecho bien tendido que acoge a los ahogados.

Curvo mi frente,
azul
bobina. Luz
en guerra.


Y siendo oferta grave.

Y siendo aquel regazo limón apetecido.

Y que de toda aquella tremenda combustión
lame mi perro.


Como el ojo del gato,
el agua verde:
de la tranquila luz
su hueso al fondo.


Pues hoy sabemos
que aún queda texto por leer
mar por abrir
desierto atrás por explotar
papel en blanco que escribir
lagunas
pan
estrellas,

playa.

10 comentarios:

S. C. P. dijo...

Un abrazo fuerte, fede.

silvia

nuncaendomingo dijo...

Hermoso poema, Federo. El final es deslumbrante, de tan luminoso. Me ha gustado mucho. Aprovecho para felicitarte el nuevo año (lo mismo para Loli and the kids) y para reiterar que, más pronto que tarde, tomaré la ruta del noroeste para veros.

Un besazo,
Nacho Otero

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

Silvia:

Te tengo aquí esperando respuesta. No puede ser.

¡¡Abrazo gordo, amiga!!

Y feliz año por aquellos Sures.

fede.-

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

NACHOOO!! Un enorme abrazo!!

Bah, este año 2008 no trajo nada. Repaso los poemas y no me gusta casi ninguno.

Veremos el que viene.

Fede.-

Anónimo dijo...

Pues hoy sabemos
que aún queda texto por leer
mar por abrir
desierto atrás por explotar
papel en blanco que escribir
lagunas
pan
estrellas,

playa.


La estrofa final es digna de ser homenajeada con un monumento.
Increible, si señor.

una pregunta, con desierto atrás por explotar, ¿a que haces referencia exactamente?

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

¿A tí qué te sugiere?

poeta maldito o madito poeta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Partiendo de que mis capacidades de desmembrar un poema andan muy verdes...

El poema me habla de las capacidades de escribir y de encontrar la inspiración y una idea solida sobre la que hablar, lo cual, a veces, puede ser una autentica odisea, aun así seguimos continuos en nuestro empeño porque aun nos queda texto que leer, es decir cosas que aprendery lecturas con las que disfrutar, mar por abrir, es decir caminos que allanar, desierto por explotar, es decir ideas muertas a las que darle vida, papel en blanco, no está todo inventado, ni todo escrito ni acaso podemos estar seguros de la existencia de un destino que no sea el que escriba nuestra pluma, lagunas: sitios donde estancarse, pan: energía para mantenerse, estrellas: esperanza, playa: sitios donde una vez acabado descansar.

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

:)

Anónimo dijo...

BELLO