martes, 2 de diciembre de 2008

Estigia.-

Sumergido en el lago fatal de las edades
el tónico del agua nos asfixia
y el afán por salir
da su tañido a la suave donosura.

Que aquel tictac viciado
es turbulento vino,
y más vivo regreso, y la visión de pánico
queda en vino de merienda
y en pan que resucita.

Es este orco
potente bien.

Así
de toda aquella saña
de aquel hervor en el desadidero
veo alzarse un Sísifo coronado en victoria,
y el retorno del ave
con la verde rama prendida entre su pico.

Así que os dejo
sobre las blancas tablas mi tímido arrebato
pendiente como estoy de vino sin labrar
de un vino sin misa, alcohol urgente
con el que dar al fin la roja sangre
a dientes y a victoria.

Queda la carne
trotando en pan y pan
blanco llorando carne viva.

Y la esperanza
hirviendo por sanar
doliéndose de muerta, al fin cumplida.

Hoy trae la suerte
un agua
lívida
gota
torrente
amanecer

al plato.

4 comentarios:

Luisa Arellano dijo...

Qué alegría tropezar contigo, F. en este mundo bloguero.

Te enlazo al mío para no perderte de vista.

Un abrazo de Gaviota :)

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

Un abrazo, Gaviota. Enlazo también tu blog. :)

f.-

Olga Guadalupe dijo...

Sencillamente insuperable. De férrea construcción y con las referencias clásicas palpitando vivísimas. Qué aliteraciones, además. Y cuánto ingenio: ni siquiera da envidia.

O.

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

Bueno, tanto como eso...

Será que el no deja de ver sastre por dónde pasan las costuras xd.

Bico.

f.-