miércoles, 12 de septiembre de 2007

Mi turno.-

Y cómo de la vida,a tajo,
sacó al rejo del barro mi terrón de invierno
para ponerme en los brazos de mis gafas, por robar
en el saco de la luz, buena simiente
buscando en desespero los rebaños de palabras escogidas
que lleguen a cobijo.

Y es que me ahoga aquello de que antes,
nada, y después, si hay más, será agonía,
y por ello me agarro, así, en pelo, y sí, desesperando,
al filo de la piel
al brillo de la garra y la belleza,
semejante a aquel ahogado
que contemplara su fuga en la burbuja
en un desmesurado afán del todo inútil.
Así, al pairo en esta rabia
dibujo contra el plomo mis cáscaras azules,
y barro con deleite las páginas del banco,
esperando quizá que, tras esta larga vela,
vuelvan a mí el viento, el amor, la ofensa, la cólera o el frío
en el ojo calado de aquel que me leyere.
Y una, y otra vez, así será, y en él, el desdichado
podré cobrarme al cabo
piezas robadas del saco de la muerte.
Y harán vibrar otro cristal éstas mis notas
las que me lega hoy este bronco,
este áspero vacío pleno de alas
que resulta, del vano en la ventana,
la gloria en pleno del turno de la vida.

2 comentarios:

Zu1 dijo...

bello poema, te dejo el comentario acá pero leí casi todos los otros, escribes muy bien, me encantaron muchas frases. En fin... ah, soy Neri, de www.microfono-abierto.com.ar y te conozco del aleph. Te dejo la invitación a participar y un saludo y un abrazo.

Federico Ruibal dijo...

Un saludo, Neri. Vuelo hacia Argentina.

F.-