viernes, 7 de enero de 2011

Creación.-

En el principio fue la lluvia,
el mineral absorto.

El fuego dará nombre
al vínculo de carne.

Sobre la piel en grito
el agua del bautismo se derrama.

Lluvias, silencio,
arena que medita.

Así, la caja oscura
se hará la llave.

Y sonríe el encerrado,
en la justa mitad del laberinto.

Es dios entre los muros
completo en su babel.


2 comentarios:

Allan Smithee dijo...

ey tio (nunca mejor dicho... pero shh que es secreto), siempre me quedo con alguno de tus versos, esta vez seran los segundos... ojala hiciese yo algo parecido

un abrazo para ti y para el resto, no por escribirlo así menos importante

Federico Ruibal Vázquez de Parga dijo...

Got you, Allan.

Abrazosss.

f.-