sábado, 24 de mayo de 2008

Vente.-

Vente conmigo, huracán doliente
con nuestras manos desechadas
forjaremos imperio.

Deja caer la fuerza
besando con tu piel el polvo y la cuchara.

De tu mal me vino la fiebre de los dioses
aunque jamás osara pasar de los dinteles.

Por trazar un sol que parta de este hielo
labraremos del frío el cuajo de su brasa.

Por lograr del aire cantando nuestra dicha
otro grito de otro Juan en el desierto.

2 comentarios:

Lobomán dijo...

Hermoso este blog tuyo, "federoco". Tanto por los poemas, como por la calidad de tu fotografía.

Enhorabuena.

Federico Ruibal dijo...

Carama, lobomán, disculpa el retraso. Estoy hecho un vago, y no voy ni por casa.

Gracias por el paso, y un abrazo.

f.-