martes, 16 de agosto de 2011
De las formas en el barro.-
Con la vista hacia el fondo, y atento del celaje,
exploro con el lápiz el paso de las horas
y si me sobran
días, aleluya,
y si me sobran
varas enteras de bosque por medir,
tengo el bravo madero pintándome el terruño
despuntándose ahíto entre sus lunas,
hermoso entre el follaje
sobrio de negro doblándose en los cirios.
Es él quien marca el paso. Sube fuerte,
alza su solemne tono al revelarme,
severo en el escorzo; escarda, entre los signos,
todas las formas de amargo desafuero
que abarco en esta costa.
Así es que tomo de mi mano su cometa
engarzando entre sus cintas las letras de mi alivio.
Y cumplo así mi suerte de orate que disfruta
con levantar en vuelo
su locura.
martes, 2 de agosto de 2011
jueves, 23 de junio de 2011
Despedida.-
Dadme de la miel, de la cosecha, del grano,
del plácido pasar del vino a las ciruelas.
del plácido pasar del vino a las ciruelas.
Dadme de los limbos, del sabor, del tallo,
de aquellos acentos de amor y dentellada.
Que el tiempo se me viene,
sin cabo en donde atar se vuelca el perro.
Perfila del aire tirando de mi nido,
oigo sus silbos allende la solana.
Nada hay que hacer, la suerte está dispuesta:
voy a partirme a muerte y sin remedio.
Queden aquí estos broches por el aire,
el sol en su lugar, el miedo, el agua...
miércoles, 22 de junio de 2011
domingo, 17 de abril de 2011
Sobre náufragos.-
El individuo con fobia social
es una suerte de solitario robinsón,
prisionero de una isla
a la que no para de llegar gente.
es una suerte de solitario robinsón,
prisionero de una isla
a la que no para de llegar gente.
domingo, 10 de abril de 2011
sábado, 9 de abril de 2011
Arenga.-
Y si, después del paso,
sigue de silbo el brillo de la luna
filo redondo de cincel resplandeciente.
y si, cuando el polvo me quite
ésta su carga de ilusorio sueño
preñada esta mi sangre aún de combates
queda mi piel intacta brindándome recinto.
No es posible, dices. Yo, por si acaso
procuraré tener silos a punto
-letras cordiales en orden de batalla-
para aún seguir donando de mi arenga
cuando ya no diga.
En tu mano está el testigo. Corre.
Come de este pan que te dedico. Crece.
Pese en ti este beso de madera. Escribe.
Igual que yo lo he hecho. Otros me dieron
del brillar de sus lunas el bárbaro alimento.
No abandones esta carga. Si cedes
más tarde o más temprano
habrás de llegar a esa meta que es ninguna
y sin hacer registro de tu paso
dejando caer el palo al pardo suelo.
No.
Entre nosotros. Todo esto cobrará sentido
si el texto me agatilla.
sigue de silbo el brillo de la luna
filo redondo de cincel resplandeciente.
y si, cuando el polvo me quite
ésta su carga de ilusorio sueño
preñada esta mi sangre aún de combates
queda mi piel intacta brindándome recinto.
No es posible, dices. Yo, por si acaso
procuraré tener silos a punto
-letras cordiales en orden de batalla-
para aún seguir donando de mi arenga
cuando ya no diga.
En tu mano está el testigo. Corre.
Come de este pan que te dedico. Crece.
Pese en ti este beso de madera. Escribe.
Igual que yo lo he hecho. Otros me dieron
del brillar de sus lunas el bárbaro alimento.
No abandones esta carga. Si cedes
más tarde o más temprano
habrás de llegar a esa meta que es ninguna
y sin hacer registro de tu paso
dejando caer el palo al pardo suelo.
No.
Entre nosotros. Todo esto cobrará sentido
si el texto me agatilla.
viernes, 11 de marzo de 2011
Rosa II.-
Ya no paseo la rosa
por las tardes en brasa
que tallan tus mitades.
Mi mano hoy solo alcanza
flores blancas de frío.
Con qué frenar ahora
al hielo, que se acerca.
No hay rosas de este lado.
Solo el aire, mi saco,
y piedras para el vuelo.
La noche da cobijo
al daño, que se duerme.
Con el sol se han abierto
sus flores en cuchilla.
por las tardes en brasa
que tallan tus mitades.
Mi mano hoy solo alcanza
flores blancas de frío.
Con qué frenar ahora
al hielo, que se acerca.
No hay rosas de este lado.
Solo el aire, mi saco,
y piedras para el vuelo.
La noche da cobijo
al daño, que se duerme.
Con el sol se han abierto
sus flores en cuchilla.
viernes, 18 de febrero de 2011
jueves, 3 de febrero de 2011
Rosa.-
Rosa,
mínima hecatombe.
Sobre el agua,
-cristal en cerco-
es el turno del sol y los matices.
Al cabo
pasa el día;
una lluvia de párpados
cede al blanco del mantel
la fiesta.
mínima hecatombe.
Sobre el agua,
-cristal en cerco-
es el turno del sol y los matices.
Al cabo
pasa el día;
una lluvia de párpados
cede al blanco del mantel
la fiesta.
viernes, 7 de enero de 2011
Creación.-
En el principio fue la lluvia,
el mineral absorto.
El fuego dará nombre
al vínculo de carne.
Sobre la piel en grito
el agua del bautismo se derrama.
Lluvias, silencio,
arena que medita.
Así, la caja oscura
se hará la llave.
Y sonríe el encerrado,
en la justa mitad del laberinto.
Es dios entre los muros
completo en su babel.
el mineral absorto.
El fuego dará nombre
al vínculo de carne.
Sobre la piel en grito
el agua del bautismo se derrama.
Lluvias, silencio,
arena que medita.
Así, la caja oscura
se hará la llave.
Y sonríe el encerrado,
en la justa mitad del laberinto.
Es dios entre los muros
completo en su babel.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
lunes, 29 de noviembre de 2010
Apoteosis.-
En qué mano apostar el doblón cuerdo
mi redoblado afán
este mísero alborozo.
Cuando el ajuar lo forman las pavesas
cuando es nuestro tesoro la ceniza.
Seco bordón,
de canto monocorde y único dibujo
mi lápiz, con esmero de orate,
va trazando sus lágrimas.
En el patio
atestado de hierba
la sombra se acicala.
Pasó el turno del oro:
a tajo cae la noche
con silbos de cuchilla.
mi redoblado afán
este mísero alborozo.
Cuando el ajuar lo forman las pavesas
cuando es nuestro tesoro la ceniza.
Seco bordón,
de canto monocorde y único dibujo
mi lápiz, con esmero de orate,
va trazando sus lágrimas.
En el patio
atestado de hierba
la sombra se acicala.
Pasó el turno del oro:
a tajo cae la noche
con silbos de cuchilla.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Vino.-
La barca
en la justa mitad de mi laguna
barrido está el paisaje, el horizonte todo.
Del salón el centro
al ángulo
escribo en éste libro terco
mis minúsculos dolores de hombre grande.
De vino el canto seca el jarro
mudísimo
reloj. Anoto la renuncia
que al paso nos desbasta.
Vida
dura roca.
Detrás del cuadro
los niños desarrollan su problema sencillo,
los juegos y las risas poblando lo perenne.
Ya sin tiempo de comer
de sobra me abunda el alimento.
El hambre, antaño mi aliada,
persiste.
en la justa mitad de mi laguna
barrido está el paisaje, el horizonte todo.
Del salón el centro
al ángulo
escribo en éste libro terco
mis minúsculos dolores de hombre grande.
De vino el canto seca el jarro
mudísimo
reloj. Anoto la renuncia
que al paso nos desbasta.
Vida
dura roca.
Detrás del cuadro
los niños desarrollan su problema sencillo,
los juegos y las risas poblando lo perenne.
Ya sin tiempo de comer
de sobra me abunda el alimento.
El hambre, antaño mi aliada,
persiste.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Llamada.-
Campana del verano,
hoy me suenas
a incertidumbre,
a hora quebrada,
a sueño en desconcierto.
Antaño toque afín,
profundo bronce,
quisiste ser de avío, campana de la carne,
portada bien a mano en odre nuevo,
costal de barro
del que se fueron a caer, más tarde,
el pan, el beso, el son, la luz, el vino.
Quién se alegrara con tu toque, amiga, quién te escuche,
quien acudiera, en fiebre,
a tu convite,
en este día, cuando para mí ya se han vencido
los paños de tu misa,
hoy, cuando la tierra ya me pide
perdón en cada flor que atisbo,
hoy, cuando mi carne está por desplomarse
-será negro terrón contra la blanca nieve
y polvo sobre el polvo-.
Si tal, quisiera
que quede bien tapando
dando abrigo
por próxima campana
a tu semilla.
hoy me suenas
a incertidumbre,
a hora quebrada,
a sueño en desconcierto.
Antaño toque afín,
profundo bronce,
quisiste ser de avío, campana de la carne,
portada bien a mano en odre nuevo,
costal de barro
del que se fueron a caer, más tarde,
el pan, el beso, el son, la luz, el vino.
Quién se alegrara con tu toque, amiga, quién te escuche,
quien acudiera, en fiebre,
a tu convite,
en este día, cuando para mí ya se han vencido
los paños de tu misa,
hoy, cuando la tierra ya me pide
perdón en cada flor que atisbo,
hoy, cuando mi carne está por desplomarse
-será negro terrón contra la blanca nieve
y polvo sobre el polvo-.
Si tal, quisiera
que quede bien tapando
dando abrigo
por próxima campana
a tu semilla.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Es hora.-
Es hora de dar agua
al ronco velero que tengo entre mis panes,
santa alimaña de mi mano come;
nada pesan
golpes, furia, soledad,
heridas, mansedumbre:
aquel fuego en derrota
se me vuelve en el aire necesario,
para que así hoy la pluma me brinde de su trote
por el centro del papel
y es este quebrarse del mísero silencio
-con este narrar mío de bronco taciturno-
la sangre que hoy me empuja,
la bruma en la que entiendo,
el faro que me guía,
la nada en que me acojo,
lo único que importa.
miércoles, 18 de agosto de 2010
lunes, 16 de agosto de 2010
Al frente.-
Silbó la bala su mugir sombrío
detrás de la matriz, encinta,
y me afloró en mina por los lápices
la vida que no quise, y que ahora guardo
como raigón sujeto por la tierra,
un pan que es miga al hambre
de un ser sin dentadura.
Hizome falta quedar
a hilo de perderme
para encontrarle silbo,
y hoy
cuanto que menos grano me aguarda en la ampolleta
más me abruma el galgo ciego,
el loco,
el solo que bien corre,
el incansable.
así que brindo al tiempo que me reste
esta aleluya;
vaya mi rezo al caso de las nubes,
al fulgor solemne
de los limbos,
paño de brillo al sol, y grano a la cosecha,
por tomar de su ración todos los días,
del besar amarillo
de las tardes,
y gastar de esta limosna al frente de las rocas,
al frente de la sal,
en el mar, en los rompientes,
por debajo de las olas,
sabio buzo.
Y el magno sueño se cubra de sentido
y la palabra, lozana en rara nieve, cuaje,
y quede a la postre para el goce
o como inocuo mal sin importancia alguna,
aleve orden, opaca deficiencia, romo extravío
de lunático sin mal, errante iluminado
sin armas de decir y sin peligro,
barato de encerrar, sin reja ni paredes, sin portón,
sin ligas en el catre que anudar, ni cuerda guardia.
detrás de la matriz, encinta,
y me afloró en mina por los lápices
la vida que no quise, y que ahora guardo
como raigón sujeto por la tierra,
un pan que es miga al hambre
de un ser sin dentadura.
Hizome falta quedar
a hilo de perderme
para encontrarle silbo,
y hoy
cuanto que menos grano me aguarda en la ampolleta
más me abruma el galgo ciego,
el loco,
el solo que bien corre,
el incansable.
así que brindo al tiempo que me reste
esta aleluya;
vaya mi rezo al caso de las nubes,
al fulgor solemne
de los limbos,
paño de brillo al sol, y grano a la cosecha,
por tomar de su ración todos los días,
del besar amarillo
de las tardes,
y gastar de esta limosna al frente de las rocas,
al frente de la sal,
en el mar, en los rompientes,
por debajo de las olas,
sabio buzo.
Y el magno sueño se cubra de sentido
y la palabra, lozana en rara nieve, cuaje,
y quede a la postre para el goce
o como inocuo mal sin importancia alguna,
aleve orden, opaca deficiencia, romo extravío
de lunático sin mal, errante iluminado
sin armas de decir y sin peligro,
barato de encerrar, sin reja ni paredes, sin portón,
sin ligas en el catre que anudar, ni cuerda guardia.
miércoles, 28 de julio de 2010
miércoles, 21 de julio de 2010
Pérdida.-
Dios, seco animal, torpe misterio, anciano
henchido de respeto, jugando con el Orbe.
Como a perro dormido en la curucha
no le pesa la tala del misterio,
el juego de susurros perdiéndose en el aire.
Tú encinta, tú riendo, tú en clave de ti, hoy solo ecos
en mi frasco de perder. Fue Dios, con su cuchara.
Queda sola en mi guitarra la nota del silencio,
es pauta que recrea mi quimera en su detalle.
Nube, gritos, canción, sueño, el agua de la lluvia
pasan raudos por mis días, rodando, sin tocarme.
Sin ti en el horizonte, esa luz encendida,
no hay razón para la senda. Sin destino
no hay viaje.
henchido de respeto, jugando con el Orbe.
Como a perro dormido en la curucha
no le pesa la tala del misterio,
el juego de susurros perdiéndose en el aire.
Tú encinta, tú riendo, tú en clave de ti, hoy solo ecos
en mi frasco de perder. Fue Dios, con su cuchara.
Queda sola en mi guitarra la nota del silencio,
es pauta que recrea mi quimera en su detalle.
Nube, gritos, canción, sueño, el agua de la lluvia
pasan raudos por mis días, rodando, sin tocarme.
Sin ti en el horizonte, esa luz encendida,
no hay razón para la senda. Sin destino
no hay viaje.
lunes, 10 de mayo de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
Así la noche.-
El ocaso, el pecio,
el tábano, la cuerda,
la vela amurada de los sueños,
la forja del tabique, el cañón frío
que tumba al dispararse la fuerza de las cosas,
mi podre entre sus manos,
ese imparable ocaso
del acero,
la traición, que dobla en tres
las sobas del cariño,
el aliento del tigre
prestándose en el pelo,
el firme enjabonado
de rojo en la batalla.
Así las cosas
nuestro adalid se topa con la noche.
Ese héroe está conmigo
y teme.
el tábano, la cuerda,
la vela amurada de los sueños,
la forja del tabique, el cañón frío
que tumba al dispararse la fuerza de las cosas,
mi podre entre sus manos,
ese imparable ocaso
del acero,
la traición, que dobla en tres
las sobas del cariño,
el aliento del tigre
prestándose en el pelo,
el firme enjabonado
de rojo en la batalla.
Así las cosas
nuestro adalid se topa con la noche.
Ese héroe está conmigo
y teme.
sábado, 17 de abril de 2010
Escribir.
En principio no quería poner textos de ningún autor, y menos de Gamoneda, citado aquí y allá, con o sin sentido, al ser, digamos,"el poeta de moda". Pero el valor que encuentro al texto que leo hoy me obliga a ello. Helo aquí:
"Parto de una actitud permanente en el sentido de que la manifestación o la presencia del pensamiento poético es una parte de mi vida. Ese pensamiento poético, por decirlo de alguna manera, permanece inmovilizado, pero está conmigo todo el tiempo. Y, en algún momento, una parte de mi cerebro que los científicos nos están localizando, pone en marcha ese pensamiento poético del que hablo, el cual, a mi entender, difiere de cualquiera otra modalidad de pensamiento. Es un lenguaje interior que se activa rítmicamente, en su aparición hay un desencadenante musical, y ese pensamiento rítmico es identificable como pensamiento poético. Lo que no se debe hacer, sin que esto sea una ley de aplicación general, es crear un proyecto, programar, crear unas metas o significaciones previas con fines de escritura poética. No es precisamente el automatismo puro de los surrealistas, pero sí es una actividad que no debe ser intervenida por otras formas de pensamiento. Finalmente, de manera quizá no perceptible para el poeta hasta el final sí aparece un sentido, un conocimiento que se parte del no saber que decía Juan de Yepes al saber, al conocimiento, pero por mecanismos que no son la indagación, el estudio o la indagación previa".
"Parto de una actitud permanente en el sentido de que la manifestación o la presencia del pensamiento poético es una parte de mi vida. Ese pensamiento poético, por decirlo de alguna manera, permanece inmovilizado, pero está conmigo todo el tiempo. Y, en algún momento, una parte de mi cerebro que los científicos nos están localizando, pone en marcha ese pensamiento poético del que hablo, el cual, a mi entender, difiere de cualquiera otra modalidad de pensamiento. Es un lenguaje interior que se activa rítmicamente, en su aparición hay un desencadenante musical, y ese pensamiento rítmico es identificable como pensamiento poético. Lo que no se debe hacer, sin que esto sea una ley de aplicación general, es crear un proyecto, programar, crear unas metas o significaciones previas con fines de escritura poética. No es precisamente el automatismo puro de los surrealistas, pero sí es una actividad que no debe ser intervenida por otras formas de pensamiento. Finalmente, de manera quizá no perceptible para el poeta hasta el final sí aparece un sentido, un conocimiento que se parte del no saber que decía Juan de Yepes al saber, al conocimiento, pero por mecanismos que no son la indagación, el estudio o la indagación previa".
Antonio Gamoneda.
El País, 17 abril 2010.
jueves, 25 de marzo de 2010
Retrato.-
En el inicio
esta máquina blanda se acercó al coraje.
Sin fuego en su desfile,
sin el crujir solemne de los huesos,
sin el brillar del filo entre los dientes.
Y aun así,
en apariencia fuerte
por la templada pose.
Tal es el peso de la piedra en el calvario.
Alta cuan gajo inalcanzable esa figura.
Mas tal, rodando el dado,
tan sólo a ras del suelo
encontró cobijo.
Y aunque el aire era su trino
no hubo vuelo.
esta máquina blanda se acercó al coraje.
Sin fuego en su desfile,
sin el crujir solemne de los huesos,
sin el brillar del filo entre los dientes.
Y aun así,
en apariencia fuerte
por la templada pose.
Tal es el peso de la piedra en el calvario.
Alta cuan gajo inalcanzable esa figura.
Mas tal, rodando el dado,
tan sólo a ras del suelo
encontró cobijo.
Y aunque el aire era su trino
no hubo vuelo.
lunes, 22 de marzo de 2010
El Sueño y el Cordero.-
Apuntó en el cielo de su gracia
los cabos rotos, la nueva, el requiebro,
la vida del ocaso, el fin del ciclo.
Denonadamente estrella
adhirió al tonante viento en su listón de azares.
De beso abrasador, en venta su figura,
nos dio su forma en el mito de la luz,
en aquel otro del grano,
el de la novia seca y la muerte en el convite.
Así las cosas, hubieron de venir, en remedio,
los canjes:
vivir es la fortuna
cuando viene la nada empiece el paraíso
soy hermano en la sima que me traga
es divina la muerte.
Por todo ello, no resulta extraño
que al darse aquella suerte en nuestra boca
la copa apure el láudano.
los cabos rotos, la nueva, el requiebro,
la vida del ocaso, el fin del ciclo.
Denonadamente estrella
adhirió al tonante viento en su listón de azares.
De beso abrasador, en venta su figura,
nos dio su forma en el mito de la luz,
en aquel otro del grano,
el de la novia seca y la muerte en el convite.
Así las cosas, hubieron de venir, en remedio,
los canjes:
vivir es la fortuna
cuando viene la nada empiece el paraíso
soy hermano en la sima que me traga
es divina la muerte.
Por todo ello, no resulta extraño
que al darse aquella suerte en nuestra boca
la copa apure el láudano.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Fobia.-
Si disfrutara la cruz de la vereda
los atrapantes vaivenes del camino.
Si de todos los momentos uno sólo
gozara con estrépito, con dicha.
La búsqueda del pozo, el ocaso, el alba,
estelas bonachonas tras mi pasar de perro.
De comba laboriosa, incierto rumbo,
rondón de noche a noche, sed en tanto.
Mas el dolor me aprieta en todo tiempo,
el miedo reconstruye sus juegos de cuchillo.
Fui tropa derrotada en todo este combate,
que no creció en los golpes, acordando la fuga.
Discurre mi barquilla, perennemente en seco.
Perennemente escapa, frente a mi vista, el agua.
los atrapantes vaivenes del camino.
Si de todos los momentos uno sólo
gozara con estrépito, con dicha.
La búsqueda del pozo, el ocaso, el alba,
estelas bonachonas tras mi pasar de perro.
De comba laboriosa, incierto rumbo,
rondón de noche a noche, sed en tanto.
Mas el dolor me aprieta en todo tiempo,
el miedo reconstruye sus juegos de cuchillo.
Fui tropa derrotada en todo este combate,
que no creció en los golpes, acordando la fuga.
Discurre mi barquilla, perennemente en seco.
Perennemente escapa, frente a mi vista, el agua.
lunes, 8 de febrero de 2010
martes, 2 de febrero de 2010
Al cabo.-
Hacia el profundo piélago remando
solitario Odiseo.
Al cabo la soledad mutó en hermana,
el llanto en mi cubil.
Es el frío solidario
azul brebaje.
Nada de luz para mi noche grande
la luna quedó atrás, último faro.
Esta tos que el pecho aloja
es voz que me acompaña.
apoyando el afán en terca espera:
alguien cabrá en la infinita costa.
Mas allá de las aguas de un mar deshabitado,
años en boga sobre el azul tonante.
Que de soñar con Ítaca, y con soles de mi abrazo,
mi pluma está muerta, el cielo ha encanecido...
_________________
solitario Odiseo.
Al cabo la soledad mutó en hermana,
el llanto en mi cubil.
Es el frío solidario
azul brebaje.
Nada de luz para mi noche grande
la luna quedó atrás, último faro.
Esta tos que el pecho aloja
es voz que me acompaña.
apoyando el afán en terca espera:
alguien cabrá en la infinita costa.
Mas allá de las aguas de un mar deshabitado,
años en boga sobre el azul tonante.
Que de soñar con Ítaca, y con soles de mi abrazo,
mi pluma está muerta, el cielo ha encanecido...
_________________
sábado, 2 de enero de 2010
martes, 29 de diciembre de 2009
Pago.-
Tengo a la muerte tendida sobre el pecho
como un amor que fluye, lejano sueño
de lunas en sazón, redoble que se duerme.
Es un pasar por un jardín de flores muertas
que liban de la carne.
Avanza, la enemiga,
tendiéndome la senda de sus huesos,
de su luna letal, acerba, chata.
Quiere quitarme todo atisbo
del mar, de las rompientes,
del juego con la esposa,
la risa de mis niños.
He de apartarla. Ha de beber mi láudano,
por que goce yo, en el salto,
del momento de mundo que aún me queda.
Así, el abrazo adúltero sea el gaje.
Venga, vaya este besar helado
a su boca de hueso;
mis manos acaricien sin terror sus pechos de vacío
prolongándome el tiempo.
como un amor que fluye, lejano sueño
de lunas en sazón, redoble que se duerme.
Es un pasar por un jardín de flores muertas
que liban de la carne.
Avanza, la enemiga,
tendiéndome la senda de sus huesos,
de su luna letal, acerba, chata.
Quiere quitarme todo atisbo
del mar, de las rompientes,
del juego con la esposa,
la risa de mis niños.
He de apartarla. Ha de beber mi láudano,
por que goce yo, en el salto,
del momento de mundo que aún me queda.
Así, el abrazo adúltero sea el gaje.
Venga, vaya este besar helado
a su boca de hueso;
mis manos acaricien sin terror sus pechos de vacío
prolongándome el tiempo.
domingo, 6 de diciembre de 2009
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Adolescencia.-
Ayer fue el día imposible,
cuando el astro de la noche perdió su diente grande,
diente fuerte, caro a la semilla,
aullador, brillante,
tan querido por cuenta, peso amigo,
hermano como el hacha, como el sangriento palo, y buen jinete.
Así es que veis mi suerte, la de hoy, echada,
y mi sudor en peso.
Que se ha quedado
aquella niña loba con el vientre
tendido a la llovizna;
allí, en el suelo,
el saco rotundo de sus gibas, el del vino,
y me deshago en sacar gatos del agua,
por no quedarme sin bruma que guardar,
sin nada que coserme al forro del abrigo.
Con todos estos pelos, y con la muerte al fondo
albando de terror,
he de lograr armarme una melena.
_________________
cuando el astro de la noche perdió su diente grande,
diente fuerte, caro a la semilla,
aullador, brillante,
tan querido por cuenta, peso amigo,
hermano como el hacha, como el sangriento palo, y buen jinete.
Así es que veis mi suerte, la de hoy, echada,
y mi sudor en peso.
Que se ha quedado
aquella niña loba con el vientre
tendido a la llovizna;
allí, en el suelo,
el saco rotundo de sus gibas, el del vino,
y me deshago en sacar gatos del agua,
por no quedarme sin bruma que guardar,
sin nada que coserme al forro del abrigo.
Con todos estos pelos, y con la muerte al fondo
albando de terror,
he de lograr armarme una melena.
_________________
domingo, 8 de noviembre de 2009
jueves, 29 de octubre de 2009
Espera.-
El poema hierve
contra el metal del bol.
Libre en mi cuchara
va cuajándose a la recia muchedumbre
de voces por venir.
La muda hilera
aguardará su acaso en el papel,
-diáfana en secreto-
por si del aire
llaman.
contra el metal del bol.
Libre en mi cuchara
va cuajándose a la recia muchedumbre
de voces por venir.
La muda hilera
aguardará su acaso en el papel,
-diáfana en secreto-
por si del aire
llaman.
domingo, 18 de octubre de 2009
Corre.-
"Escribo para morder la mano
que atenaza mi garganta".
Sandra Orellana.-
Corre mi carne
la línea de andanada que le toca
con la sangre de un orbe de papel
brotando en cada poro.
Así vierto mi canto sobre la dicha caída
y enrisco entre mis notas cada volado pájaro.
Porque escribir es siempre buena purga
un restallar las luces de la noche.
Hasta que brillen de dolor las sombras
soy brasa y comunión.
Y calle el perro.
que atenaza mi garganta".
Sandra Orellana.-
Corre mi carne
la línea de andanada que le toca
con la sangre de un orbe de papel
brotando en cada poro.
Así vierto mi canto sobre la dicha caída
y enrisco entre mis notas cada volado pájaro.
Porque escribir es siempre buena purga
un restallar las luces de la noche.
Hasta que brillen de dolor las sombras
soy brasa y comunión.
Y calle el perro.
martes, 6 de octubre de 2009
Caza.-
En pie sobre mi cuerpo
arqueo el hambre en calma.
Doblado bajo el cosmos,
palpo aquel pan viejo que afilan las señales.
Porque el viento ha traído su razón de sangre;
el aire pajarero me acercó el aroma
de cierta luna antigua a la que puse perro.
Ya no hay fiestas que guardar. Sólo la noche.
En esta caza
soy cuajo de la carne, soy la pieza.
arqueo el hambre en calma.
Doblado bajo el cosmos,
palpo aquel pan viejo que afilan las señales.
Porque el viento ha traído su razón de sangre;
el aire pajarero me acercó el aroma
de cierta luna antigua a la que puse perro.
Ya no hay fiestas que guardar. Sólo la noche.
En esta caza
soy cuajo de la carne, soy la pieza.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Marcho.-
Marcho ciñendo la vela a mi delirio.
Doblado en el timón
voy trazando los húmedos rieles.
Rumbo hacia esa parte donde la luz se opaque
donde el día pierda sus trazas de gobierno.
Allí donde la niebla confunda a la razón,
por afirmarme en pos de mi quimera.
Porque este mar no es taza a mi medida
esta tierra es tierra extraña, y este cielo...
Doblado en el timón
voy trazando los húmedos rieles.
Rumbo hacia esa parte donde la luz se opaque
donde el día pierda sus trazas de gobierno.
Allí donde la niebla confunda a la razón,
por afirmarme en pos de mi quimera.
Porque este mar no es taza a mi medida
esta tierra es tierra extraña, y este cielo...
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Veo el agua.-
Veo el agua
en celaje de muros cosidos por mi lomo.
Adosada al valor
la muerte me hiende con su fúnebre cojín.
Filo al palo su bárbaro cuchillo.
Filo al palo la roca que se extingue.
Filo al palo el de ser aquella sombra
que crece lunas frías junto al párpado.
Ahora callen. No me digan
que nada de esto habían percibido.
Si estaba todo claro;
si estaban la barrica, el furgón de los helados,
los sacos de alquitrán, la piedra aquella
donde osáramos sentarnos tras la lluvia,
el patio de columnas, las revueltas...
Estaba todo claro,
condenadamente claro, -¡ay!-,
desde el principio.
en celaje de muros cosidos por mi lomo.
Adosada al valor
la muerte me hiende con su fúnebre cojín.
Filo al palo su bárbaro cuchillo.
Filo al palo la roca que se extingue.
Filo al palo el de ser aquella sombra
que crece lunas frías junto al párpado.
Ahora callen. No me digan
que nada de esto habían percibido.
Si estaba todo claro;
si estaban la barrica, el furgón de los helados,
los sacos de alquitrán, la piedra aquella
donde osáramos sentarnos tras la lluvia,
el patio de columnas, las revueltas...
Estaba todo claro,
condenadamente claro, -¡ay!-,
desde el principio.
miércoles, 19 de agosto de 2009
lunes, 17 de agosto de 2009
Cuanto más bella es una frase musical, más rico es el peso de su sugerencia, y si comprendemos la forma pero sólo ligeramente, tenemos poco freno para interpretarla. Nos vemos empujados a relacionar el bello sonido con alguna experiencia propia, o hacemos que simbolice una concepción de caracter general. Tal vez la música deba algo del sorprendente poder que ejerce sobre nosotros a su falta de articulación definida; sus afirmaciones poseen toda la majestuosidad de una generalización, y, no obstante, contienen nuestras emociones particulares.
Impresiones de Bayreuth (1909), Virginia Woolf.
Viajes y viajeros, Ed. Plaza y Janés.
Impresiones de Bayreuth (1909), Virginia Woolf.
Viajes y viajeros, Ed. Plaza y Janés.
domingo, 16 de agosto de 2009
Utopía.-
Si a contracorriente hubo de nadar mi barco
a todo trapo cortando con la quilla,
si se dobla del calor el sol sobre mi cuello
y en las ardientes costillas su golpe me redime
entonces
como el fénix venido de Belén,
como ese viento terco, que ora toca el suelo, otrora sube
y tomándose de nubes trae la fresca
así, doblada en suerte, se gane en dos mi tela
y al verde páramo por donde paseó en fracaso
mi dolorida multitud
será que viene el tiempo, y venga a nos
la brisa como magia, el sol como caricia,
de libre viento en popa, y al pájaro la calle
y volar, y el aire
se tenga sin destiempo, en la serena
el orbe, y el cielo todo
en son
al agua,
al sol, al hombre, al orbe, al pájaro.
a todo trapo cortando con la quilla,
si se dobla del calor el sol sobre mi cuello
y en las ardientes costillas su golpe me redime
entonces
como el fénix venido de Belén,
como ese viento terco, que ora toca el suelo, otrora sube
y tomándose de nubes trae la fresca
así, doblada en suerte, se gane en dos mi tela
y al verde páramo por donde paseó en fracaso
mi dolorida multitud
será que viene el tiempo, y venga a nos
la brisa como magia, el sol como caricia,
de libre viento en popa, y al pájaro la calle
y volar, y el aire
se tenga sin destiempo, en la serena
el orbe, y el cielo todo
en son
al agua,
al sol, al hombre, al orbe, al pájaro.
martes, 4 de agosto de 2009
Está mi arisco cuarto...
Está mi arisco cuarto de sombra amanecido,
de férreos ventanucos que me enmarcan la noche
tizones que emborrachan sus guitarras en vino
por burlar el hastío en esta paz sin viaje
se obceca en el abrazo la durísima puerta
dintel que no traspasan mis gritos ni mis voces
bien tachonada teca que me arroja a la esquina,
al folio en que me vierto en líneas funerales
en la tabla rotulo con arrancados pétalos
una rosa sencilla que parta de mi carne
tras la puerta encerradas estas líneas esperen
ser flor entre tus labios para volver al aire
de férreos ventanucos que me enmarcan la noche
tizones que emborrachan sus guitarras en vino
por burlar el hastío en esta paz sin viaje
se obceca en el abrazo la durísima puerta
dintel que no traspasan mis gritos ni mis voces
bien tachonada teca que me arroja a la esquina,
al folio en que me vierto en líneas funerales
en la tabla rotulo con arrancados pétalos
una rosa sencilla que parta de mi carne
tras la puerta encerradas estas líneas esperen
ser flor entre tus labios para volver al aire
miércoles, 20 de mayo de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
Madre.-
Llueve a esta mesa sin beso tu madera
casi sin abrigo, casi sin lluvia
en la piedra del pecho, y con la afrenta
de saberte a viento, con dios, de noche acometida,
y bajo ese sol de escolta soportar tu ausencia
durante estos tantos, largos, blandos años.
Y que me ha ido bien, mamá, en la terca del hambre,
en la cava el huerto, en la comida,
en el runrún alegre del corro de los niños,
o en laca que blanquea las faltas de mi pelo.
Es el cuadro que pinto. Hoy, que llueve
agua de aquel verano vestido de asesino,
y salen broma, el lazo de la sangre, el coche, el saco
el barro, el perro que te quiso,
los burros de tu caldo, el hueso con cuchara.
Y estás tú, madre que lloro, que tanto me quisiste,
debajo del manzano, llamándome a los gritos.
casi sin abrigo, casi sin lluvia
en la piedra del pecho, y con la afrenta
de saberte a viento, con dios, de noche acometida,
y bajo ese sol de escolta soportar tu ausencia
durante estos tantos, largos, blandos años.
Y que me ha ido bien, mamá, en la terca del hambre,
en la cava el huerto, en la comida,
en el runrún alegre del corro de los niños,
o en laca que blanquea las faltas de mi pelo.
Es el cuadro que pinto. Hoy, que llueve
agua de aquel verano vestido de asesino,
y salen broma, el lazo de la sangre, el coche, el saco
el barro, el perro que te quiso,
los burros de tu caldo, el hueso con cuchara.
Y estás tú, madre que lloro, que tanto me quisiste,
debajo del manzano, llamándome a los gritos.
miércoles, 29 de abril de 2009
viernes, 24 de abril de 2009
Ahora.-
Ahora que puedes,
dibújame en el aire, por si la nieve insiste;
habrás de darte prisa,
por si el cosmos, apretando del todo los gatillos,
dejase de ser nuestro,
y se llevara en su furor las puertas,
dejando amarrado nuestro esquife
a un paso de la dicha;
por si el viento nos vacía en sus bolsillos,
y sin reflejo el vino, y sin brillo de pecado
la cal de las paredes,
y el espacio prosigue sin nosotros el vuelo
de su hermosa, callada, tremenda sinfonía.
dibújame en el aire, por si la nieve insiste;
habrás de darte prisa,
por si el cosmos, apretando del todo los gatillos,
dejase de ser nuestro,
y se llevara en su furor las puertas,
dejando amarrado nuestro esquife
a un paso de la dicha;
por si el viento nos vacía en sus bolsillos,
y sin reflejo el vino, y sin brillo de pecado
la cal de las paredes,
y el espacio prosigue sin nosotros el vuelo
de su hermosa, callada, tremenda sinfonía.
jueves, 19 de marzo de 2009
Abril.-
Liba del polen la morena abeja
sobre la brava paz de mi secano.
Ese jugar de sueño, ese partirse en alas,
esas fintas del aire curvado para el beso.
Tardos los pasos, dificultosamente
renqueo por los fosos de la caverna mía.
Tarde llega ese fuego, tarde, tarde,
no es brasa de mi hoguera, no es para mí la cita.
Hoy contemplo en mi vuelo, desde el helado cosmos,
la flechas de la vida topando con la carne.
Lamentando aquel tiempo en que fueron de mi mano
y lloraba mi frío, incapaz de alcanzarlas.
sobre la brava paz de mi secano.
Ese jugar de sueño, ese partirse en alas,
esas fintas del aire curvado para el beso.
Tardos los pasos, dificultosamente
renqueo por los fosos de la caverna mía.
Tarde llega ese fuego, tarde, tarde,
no es brasa de mi hoguera, no es para mí la cita.
Hoy contemplo en mi vuelo, desde el helado cosmos,
la flechas de la vida topando con la carne.
Lamentando aquel tiempo en que fueron de mi mano
y lloraba mi frío, incapaz de alcanzarlas.
lunes, 2 de marzo de 2009
sábado, 28 de febrero de 2009
Nada.-
Vuelve el aura con el sol;
la mesa, la ventana,
el viejo cesto
donde esconde mi perro calcetines,
ese cajón que nunca cerró bien.
Y saludo a la nada, la muerta que me ronda,
y me vive y me calienta,
me refresca, y me ilumina;
de ella soy
ojos,
sed, labios deshechos,
por besar, en otros dos iguales,
la misma nada mía.
Así, será consuelo
el obligado baile:
al cabo de las horas
volver
al polvo, ser
perros, mesa, pared,
cajón,ventanas, boca, calcetines.
la mesa, la ventana,
el viejo cesto
donde esconde mi perro calcetines,
ese cajón que nunca cerró bien.
Y saludo a la nada, la muerta que me ronda,
y me vive y me calienta,
me refresca, y me ilumina;
de ella soy
ojos,
sed, labios deshechos,
por besar, en otros dos iguales,
la misma nada mía.
Así, será consuelo
el obligado baile:
al cabo de las horas
volver
al polvo, ser
perros, mesa, pared,
cajón,ventanas, boca, calcetines.
viernes, 16 de enero de 2009
A plomo.-
A plomo cae mi carne de pájaro imposible.
Frenético trato, con palabras de piedra,
modelarme alas urgentes.
Allí donde el ocaso trazaría su línea delicada
mis manos imperitas desgarran el azul
y ni a sombra, ni a luna, ni a golpe, ni a gobierno
el vuelo se me pinta.
El sol dobla, imponente,
la curva en llamas del agua de la tarde.
Es esa brasa el pájaro de luces
que siempre se me escapa.
Frenético trato, con palabras de piedra,
modelarme alas urgentes.
Allí donde el ocaso trazaría su línea delicada
mis manos imperitas desgarran el azul
y ni a sombra, ni a luna, ni a golpe, ni a gobierno
el vuelo se me pinta.
El sol dobla, imponente,
la curva en llamas del agua de la tarde.
Es esa brasa el pájaro de luces
que siempre se me escapa.
lunes, 29 de diciembre de 2008
Aún queda carne.-
Frente al mar ha ido a caer –fuego-, mi cena:
es aquel sol
enhebrándome al rojo.
Hilas, tiempo, doma,
buen regazo.
Frente a este mar, frente a esas islas
en donde tan temprano se hundieron mis bajeles.
Y de tanta paz como contemplo,
el hambre:
blando ha de ser
el lecho bien tendido que acoge a los ahogados.
Curvo mi frente,
azul
bobina. Luz
en guerra.
Y siendo oferta grave.
Y siendo aquel regazo limón apetecido.
Y que de toda aquella tremenda combustión
lame mi perro.
Como el ojo del gato,
el agua verde:
de la tranquila luz
su hueso al fondo.
Pues hoy sabemos
que aún queda texto por leer
mar por abrir
desierto atrás por explotar
papel en blanco que escribir
lagunas
pan
estrellas,
playa.
es aquel sol
enhebrándome al rojo.
Hilas, tiempo, doma,
buen regazo.
Frente a este mar, frente a esas islas
en donde tan temprano se hundieron mis bajeles.
Y de tanta paz como contemplo,
el hambre:
blando ha de ser
el lecho bien tendido que acoge a los ahogados.
Curvo mi frente,
azul
bobina. Luz
en guerra.
Y siendo oferta grave.
Y siendo aquel regazo limón apetecido.
Y que de toda aquella tremenda combustión
lame mi perro.
Como el ojo del gato,
el agua verde:
de la tranquila luz
su hueso al fondo.
Pues hoy sabemos
que aún queda texto por leer
mar por abrir
desierto atrás por explotar
papel en blanco que escribir
lagunas
pan
estrellas,
playa.
martes, 2 de diciembre de 2008
Estigia.-
Sumergido en el lago fatal de las edades
el tónico del agua nos asfixia
y el afán por salir
da su tañido a la suave donosura.
Que aquel tictac viciado
es turbulento vino,
y más vivo regreso, y la visión de pánico
queda en vino de merienda
y en pan que resucita.
Es este orco
potente bien.
Así
de toda aquella saña
de aquel hervor en el desadidero
veo alzarse un Sísifo coronado en victoria,
y el retorno del ave
con la verde rama prendida entre su pico.
Así que os dejo
sobre las blancas tablas mi tímido arrebato
pendiente como estoy de vino sin labrar
de un vino sin misa, alcohol urgente
con el que dar al fin la roja sangre
a dientes y a victoria.
Queda la carne
trotando en pan y pan
blanco llorando carne viva.
Y la esperanza
hirviendo por sanar
doliéndose de muerta, al fin cumplida.
Hoy trae la suerte
un agua
lívida
gota
torrente
amanecer
al plato.
el tónico del agua nos asfixia
y el afán por salir
da su tañido a la suave donosura.
Que aquel tictac viciado
es turbulento vino,
y más vivo regreso, y la visión de pánico
queda en vino de merienda
y en pan que resucita.
Es este orco
potente bien.
Así
de toda aquella saña
de aquel hervor en el desadidero
veo alzarse un Sísifo coronado en victoria,
y el retorno del ave
con la verde rama prendida entre su pico.
Así que os dejo
sobre las blancas tablas mi tímido arrebato
pendiente como estoy de vino sin labrar
de un vino sin misa, alcohol urgente
con el que dar al fin la roja sangre
a dientes y a victoria.
Queda la carne
trotando en pan y pan
blanco llorando carne viva.
Y la esperanza
hirviendo por sanar
doliéndose de muerta, al fin cumplida.
Hoy trae la suerte
un agua
lívida
gota
torrente
amanecer
al plato.
sábado, 8 de noviembre de 2008
martes, 4 de noviembre de 2008
Suerte.-
apartado de todos escupo la medalla
a pío de pájaros sobre mi rama negra
el paso quebrantado, robándole al valor
alzo la causa de los que nada sirven
bebo en el agua el frío de la cima
fuerza en su sencillo triunfo de metal
así, tomado en ave, soy la cumbre
birlando desde el polvo mi alimento
triste suerte de animal, de vida imaginaria,
ser rotundo en escribir, áspero en serse.
a pío de pájaros sobre mi rama negra
el paso quebrantado, robándole al valor
alzo la causa de los que nada sirven
bebo en el agua el frío de la cima
fuerza en su sencillo triunfo de metal
así, tomado en ave, soy la cumbre
birlando desde el polvo mi alimento
triste suerte de animal, de vida imaginaria,
ser rotundo en escribir, áspero en serse.
jueves, 30 de octubre de 2008
Rosa por norte.-
Rosa seguida, mi buena suerte muerta
llegada de un cielo aparte apareciste
y a quebrar mi corazón te dispusiste
entonando en mi cajón tu dicha cierta.
Mi rosa erguida, quedó la sed cubierta,
aquella tarde en el agua que me diste
oh, flor de fuego, por guía dispusiste,
rosal de llamas sobre mi carne abierta.
Y clavado en esa dicha laxa espero
el revivir del sueño en el que serte,
volver a ser tras tus párpados de acero.
Pero nunca fui animal de buena suerte:
he de cambiar mi espesura sin jilguero
por tu rosa en mi razón, rosal de muerte.
llegada de un cielo aparte apareciste
y a quebrar mi corazón te dispusiste
entonando en mi cajón tu dicha cierta.
Mi rosa erguida, quedó la sed cubierta,
aquella tarde en el agua que me diste
oh, flor de fuego, por guía dispusiste,
rosal de llamas sobre mi carne abierta.
Y clavado en esa dicha laxa espero
el revivir del sueño en el que serte,
volver a ser tras tus párpados de acero.
Pero nunca fui animal de buena suerte:
he de cambiar mi espesura sin jilguero
por tu rosa en mi razón, rosal de muerte.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Invocación del solitario.-
Y si mi casa
de puro blanca está que se deshace
habré de dar cordial a la enramada
y deshojarme en el sueño de los muros
por asaltar la caja donde guardo
el limbo de los niños
porque esta tarde asistan a las ninfas de la fresca
en derramar mi pelo de vino bebedizo
y así goce en el asombro, a vista de las cruces
al cabo de la senda, de mi cerrado punto
Rodeadme pues, ahora, amigos, sea que os tenga
-pizca de nieve al palpo de la boca-
tras del afán y el ardor de la batalla
siquiera unos segundos
de puro blanca está que se deshace
habré de dar cordial a la enramada
y deshojarme en el sueño de los muros
por asaltar la caja donde guardo
el limbo de los niños
porque esta tarde asistan a las ninfas de la fresca
en derramar mi pelo de vino bebedizo
y así goce en el asombro, a vista de las cruces
al cabo de la senda, de mi cerrado punto
Rodeadme pues, ahora, amigos, sea que os tenga
-pizca de nieve al palpo de la boca-
tras del afán y el ardor de la batalla
siquiera unos segundos
miércoles, 10 de septiembre de 2008
martes, 9 de septiembre de 2008
Luna.-
se curva mi razón al dar los dados
su finta de dolor contra el tapete
del barro, vertical, soy yerta calma,
hito de pie sobre la milla fiera
sonoras las fontanas, trovadores los lirios,
vacías las calles, desiertas las ventanas
es el páramo el destino por labrar
es tierra helada bajo mis blandos dedos
quizá una luna encinta, luna loca del pánico,
me brinde de su tizne contra el abierto plomo
marrado el corazón, es su gemido
el blanco luto al que rindo mi bandera
su finta de dolor contra el tapete
del barro, vertical, soy yerta calma,
hito de pie sobre la milla fiera
sonoras las fontanas, trovadores los lirios,
vacías las calles, desiertas las ventanas
es el páramo el destino por labrar
es tierra helada bajo mis blandos dedos
quizá una luna encinta, luna loca del pánico,
me brinde de su tizne contra el abierto plomo
marrado el corazón, es su gemido
el blanco luto al que rindo mi bandera
domingo, 17 de agosto de 2008
viernes, 15 de agosto de 2008
Escribir.-
parto
brusca la bolsa de cazar amaneceres
por juntar el iris suficiente
con que labrarme asilo
así trazo la línea a los ponientes
así enfermo vuestro pecho de días de vivir
siendo la furia del badajo en la campana
siendo el grito de la cal albando en los tabiques
reclamando de nuestro dios liviano
roca, vientos, mar, hedor, lunas, batalla
por lograr la alianza con el aire
su salvaje bendición a búsqueda y capricho
por levantar mi ser, mi casa, finalmente,
con la nada poderosa de sus muros
brusca la bolsa de cazar amaneceres
por juntar el iris suficiente
con que labrarme asilo
así trazo la línea a los ponientes
así enfermo vuestro pecho de días de vivir
siendo la furia del badajo en la campana
siendo el grito de la cal albando en los tabiques
reclamando de nuestro dios liviano
roca, vientos, mar, hedor, lunas, batalla
por lograr la alianza con el aire
su salvaje bendición a búsqueda y capricho
por levantar mi ser, mi casa, finalmente,
con la nada poderosa de sus muros
sábado, 19 de julio de 2008
jueves, 3 de julio de 2008
Queda.-
Queda la copa
en plena bajamar de los manteles
tantas veces vacía
y llena hasta su borde, apurada, rota.
Copa de mano en mano, el trago previo al beso,
copa cubierta, copón sagrado, cáliz
donde alcanzamos a dios desde este frío;
donde besamos, con nuestros labios trémulos
sus manos inventadas.
Quieta de paz, y qué lejanamente miras
en mi, al vacío,
al paso en soledad por tierra de los miles,
banal trenzar de sendas, de pasillos
urdidos para el viento,
los goces, el quebranto...
_________________
en plena bajamar de los manteles
tantas veces vacía
y llena hasta su borde, apurada, rota.
Copa de mano en mano, el trago previo al beso,
copa cubierta, copón sagrado, cáliz
donde alcanzamos a dios desde este frío;
donde besamos, con nuestros labios trémulos
sus manos inventadas.
Quieta de paz, y qué lejanamente miras
en mi, al vacío,
al paso en soledad por tierra de los miles,
banal trenzar de sendas, de pasillos
urdidos para el viento,
los goces, el quebranto...
_________________
viernes, 27 de junio de 2008
miércoles, 18 de junio de 2008
No era Alejandro.-
Traza la luna mi historia equivocada
labor contra las cuerdas, roca de precipicio.
Áspero es el aire que abrasa en la garganta
un viento de rogar, de soplo mortecino.
En el tiempo preciso en que gritan los manteles
en días de contar los muertos con los dedos.
Es ingente la labor que tengo por delante
tremenda la tarea en que presto desempeño.
La batalla desecó mi insana fuerza;
en pie quedan los muros, mal que pese a mi hueste.
Ese inhóspito trote del cántaro a la silla,
del fiero combatir al buen cuidado.
Fue inútil todo el brío, en vano la matanza,
el mundo quedó incólume, sin rastros de mi paso.
Cerrando ya el armero, espero el buen reposo,
y a baldes con la sangre, caricias al buen perro…
labor contra las cuerdas, roca de precipicio.
Áspero es el aire que abrasa en la garganta
un viento de rogar, de soplo mortecino.
En el tiempo preciso en que gritan los manteles
en días de contar los muertos con los dedos.
Es ingente la labor que tengo por delante
tremenda la tarea en que presto desempeño.
La batalla desecó mi insana fuerza;
en pie quedan los muros, mal que pese a mi hueste.
Ese inhóspito trote del cántaro a la silla,
del fiero combatir al buen cuidado.
Fue inútil todo el brío, en vano la matanza,
el mundo quedó incólume, sin rastros de mi paso.
Cerrando ya el armero, espero el buen reposo,
y a baldes con la sangre, caricias al buen perro…
martes, 17 de junio de 2008
sábado, 24 de mayo de 2008
Vente.-
Vente conmigo, huracán doliente
con nuestras manos desechadas
forjaremos imperio.
Deja caer la fuerza
besando con tu piel el polvo y la cuchara.
De tu mal me vino la fiebre de los dioses
aunque jamás osara pasar de los dinteles.
Por trazar un sol que parta de este hielo
labraremos del frío el cuajo de su brasa.
Por lograr del aire cantando nuestra dicha
otro grito de otro Juan en el desierto.
con nuestras manos desechadas
forjaremos imperio.
Deja caer la fuerza
besando con tu piel el polvo y la cuchara.
De tu mal me vino la fiebre de los dioses
aunque jamás osara pasar de los dinteles.
Por trazar un sol que parta de este hielo
labraremos del frío el cuajo de su brasa.
Por lograr del aire cantando nuestra dicha
otro grito de otro Juan en el desierto.
lunes, 21 de abril de 2008
jueves, 10 de abril de 2008
Qué no habrán bebido.-
Qué no habrán bebido todas mis comadres
si dejaron este rompiente de sed contra los belfos
qué no habrán visto mis finados
mis buenas fuentes, mis carísimas tormentas,
para lloverme tan menudo por los campos
y de los robles, de las claras lilas,
de la salvaje hierba,
en el centro del páramo talludo, hacer mi casa.
Así crecí, hombre, blando, hombre
sobre todas las cosas, que se busca
hombre sobre la fuerza, hombre, y débil por principio,
amante en el dolor, buen donador de manos,
pasto de la belleza, tonto del capirote,
maltenido de todos, hombre en el barro, paria.
Y de cien vidas mejores esta escogerla,
antes el que ha de morir que el que dispara,
arrastrándome por dar en letra el testimonio
de lo que la luz nos dona en cada ocaso.
Así, en tanto que brava, sorda, inútilmente,
me tajo de la piel,
queden estos textos, inútiles discursos,
como la voz de un hombre que, rendido,
nos dona su derrota,
pilar que ya no sirve
de alguna paz futura en la que ya no creo,
y que es aquella, plena, rica, humana, única
victoria posible.
si dejaron este rompiente de sed contra los belfos
qué no habrán visto mis finados
mis buenas fuentes, mis carísimas tormentas,
para lloverme tan menudo por los campos
y de los robles, de las claras lilas,
de la salvaje hierba,
en el centro del páramo talludo, hacer mi casa.
Así crecí, hombre, blando, hombre
sobre todas las cosas, que se busca
hombre sobre la fuerza, hombre, y débil por principio,
amante en el dolor, buen donador de manos,
pasto de la belleza, tonto del capirote,
maltenido de todos, hombre en el barro, paria.
Y de cien vidas mejores esta escogerla,
antes el que ha de morir que el que dispara,
arrastrándome por dar en letra el testimonio
de lo que la luz nos dona en cada ocaso.
Así, en tanto que brava, sorda, inútilmente,
me tajo de la piel,
queden estos textos, inútiles discursos,
como la voz de un hombre que, rendido,
nos dona su derrota,
pilar que ya no sirve
de alguna paz futura en la que ya no creo,
y que es aquella, plena, rica, humana, única
victoria posible.
miércoles, 9 de abril de 2008
miércoles, 26 de marzo de 2008
Sobre mi cana llave.-
Sobre mi cana llave pesa el cuervo
pesa la comba de las doce puertas.
Habrá pesado también la insana sombra
que el torreón fusila contra el muro.
Así viví hasta hoy. Lejos el aire,
en la sombría vaciedad del tímido.
Ya se me llega la aurora de las cifras
y la mesa de matar, la de las vueltas.
Recogeré, del turbulento barro,
lo que dejara en el telar mi angustia.
Tendido parque de muertas mariposas,
es mi vida de papel, botella al mar.
Porque pudiera aprovechar a quien leyere
esta amarga desazón de hombre vencido.
pesa la comba de las doce puertas.
Habrá pesado también la insana sombra
que el torreón fusila contra el muro.
Así viví hasta hoy. Lejos el aire,
en la sombría vaciedad del tímido.
Ya se me llega la aurora de las cifras
y la mesa de matar, la de las vueltas.
Recogeré, del turbulento barro,
lo que dejara en el telar mi angustia.
Tendido parque de muertas mariposas,
es mi vida de papel, botella al mar.
Porque pudiera aprovechar a quien leyere
esta amarga desazón de hombre vencido.
martes, 18 de marzo de 2008
miércoles, 27 de febrero de 2008
Galope.-
Me muerden las señales. El galgo va con brío.
He percibido al alba, a filo de los dientes,
el claro olor del Orco, sobrevolando el cieno.
Los días van calando a tajo por la piel,
minutos por volar, y harán humo
ese febril tender hacia la suerte.
Por encima, la luna, bravo juez,
me mira con desdén, como a intocable.
La magna diosa, empero, ha de saber
que su luz tuve por único alimento.
Tal vez, antes de arder, goce la dicha
de cabalgar mi rojo corazón
por las sendas calladas de su círculo.
He percibido al alba, a filo de los dientes,
el claro olor del Orco, sobrevolando el cieno.
Los días van calando a tajo por la piel,
minutos por volar, y harán humo
ese febril tender hacia la suerte.
Por encima, la luna, bravo juez,
me mira con desdén, como a intocable.
La magna diosa, empero, ha de saber
que su luz tuve por único alimento.
Tal vez, antes de arder, goce la dicha
de cabalgar mi rojo corazón
por las sendas calladas de su círculo.
viernes, 22 de febrero de 2008
Zungzwang.- (Para Alejandro Salvador Sahoud, In memoriam.)
Cuando fui a tomar tu mano sentí el frío
lo áspero del puño, el pájaro callado
gigante colibrí, por hoy dormido.
Cuando acudí a beber, me dí de bruces
con tierra abierta a tí, surtiendo sed
funesto manantial para mi llanto.
Y pedí el consejo de tu boca hoy muda
esencia de la luz que se deshace ahora
entre el eco de los gritos, en tu patio.
Adios, Zungwang, amigo, domador de la brisa,
voy con tus versos. Cobijo fuerte. Estan en libertad.
Mira. Miradlos.
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Versos del poeta pueden verse en la que fuera su casa:
www.ultraversal.com
jueves, 21 de febrero de 2008
martes, 19 de febrero de 2008
Ella me dijo.-
La fiera luna, sola,
me gritó ayer de nuevo
–hermoso su volar de luz contra la cresta-
¡qué te hiciste!
En pie, de cara contra el cielo
exprimí en mi puño su lívido limón
por gozar así del ácido escurrir
contra los ojos.
La anciana loba, triste,
clavada, toda miel contra la sombra,
blanda del frío, rotura mi nevero.
Fue ayer, fue ayer, sí, fue ayer mismo
que gritara la luna equivocada
niño
el que a mi arrullo soñaras tantas cosas,
Federo,
¡qué te hiciste...!
De siempre ha estado escrito
en la luz mortecina de mi nombre
que nací para libar paz de las bocanas
árido cáliz que mi esparto recoja.
Así, la bestia en que me arrastro,
desnuda ya de piel,
os canta
por hacer de este crimen, del dolor
el bálsamo sencillo,
el pasatiempo inútil,
el bárbaro remedio.
Tomad, pues, comed,
bebed todos de él;
pues es vida a pedazos que ofrezco en alimento
y a cítara, a címbalos y trova
sea el convite.
Así, aún pasado el último minuto
sea la fiesta.
La blanca sed gritara
Federo, Federo, Federico
¡qué te hiciste!
me gritó ayer de nuevo
–hermoso su volar de luz contra la cresta-
¡qué te hiciste!
En pie, de cara contra el cielo
exprimí en mi puño su lívido limón
por gozar así del ácido escurrir
contra los ojos.
La anciana loba, triste,
clavada, toda miel contra la sombra,
blanda del frío, rotura mi nevero.
Fue ayer, fue ayer, sí, fue ayer mismo
que gritara la luna equivocada
niño
el que a mi arrullo soñaras tantas cosas,
Federo,
¡qué te hiciste...!
De siempre ha estado escrito
en la luz mortecina de mi nombre
que nací para libar paz de las bocanas
árido cáliz que mi esparto recoja.
Así, la bestia en que me arrastro,
desnuda ya de piel,
os canta
por hacer de este crimen, del dolor
el bálsamo sencillo,
el pasatiempo inútil,
el bárbaro remedio.
Tomad, pues, comed,
bebed todos de él;
pues es vida a pedazos que ofrezco en alimento
y a cítara, a címbalos y trova
sea el convite.
Así, aún pasado el último minuto
sea la fiesta.
La blanca sed gritara
Federo, Federo, Federico
¡qué te hiciste!
sábado, 9 de febrero de 2008
Viene.-
que si a tal me habrás visto disparando
acodado en el cieno
y al hilo, babeas, olfateas, tiendes lazo
como fanal en cristo, que muere y resucita
por tí llevo mis muertos a beber
lívido fénix
transitándome de púas el coraje
me robas mansedumbre
sombra a mi nevero
pan para mis pájaros
eres, qué remedio
pero al cabo, tan sólo estás con vida
si me lleno de sed
si no apago la lámpara
acodado en el cieno
y al hilo, babeas, olfateas, tiendes lazo
como fanal en cristo, que muere y resucita
por tí llevo mis muertos a beber
lívido fénix
transitándome de púas el coraje
me robas mansedumbre
sombra a mi nevero
pan para mis pájaros
eres, qué remedio
pero al cabo, tan sólo estás con vida
si me lleno de sed
si no apago la lámpara
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