miércoles, 21 de julio de 2010

Pérdida.-

Dios, seco animal, torpe misterio, anciano
henchido de respeto, jugando con el Orbe.


Como a perro dormido en la curucha
no le pesa la tala del misterio,
el juego de susurros perdiéndose en el aire.


Tú encinta, tú riendo, tú en clave de ti, hoy solo ecos
en mi frasco de perder. Fue Dios, con su cuchara.


Queda sola en mi guitarra la nota del silencio,
es pauta que recrea mi quimera en su detalle.


Nube, gritos, canción, sueño, el agua de la lluvia
pasan raudos por mis días, rodando, sin tocarme.


Sin ti en el horizonte, esa luz encendida,
no hay razón para la senda. Sin destino
no hay viaje.

lunes, 10 de mayo de 2010

jueves, 29 de abril de 2010

Así la noche.-

El ocaso, el pecio,
el tábano, la cuerda,
la vela amurada de los sueños,
la forja del tabique, el cañón frío
que tumba al dispararse la fuerza de las cosas,
mi podre entre sus manos,
ese imparable ocaso
del acero,
la traición, que dobla en tres
las sobas del cariño,
el aliento del tigre
prestándose en el pelo,
el firme enjabonado
de rojo en la batalla.

Así las cosas
nuestro adalid se topa con la noche.

Ese héroe está conmigo
y teme.



sábado, 17 de abril de 2010

Escribir.

En principio no quería poner textos de ningún autor, y menos de Gamoneda, citado aquí y allá, con o sin sentido, al ser, digamos,"el poeta de moda". Pero el valor que encuentro al texto que leo hoy me obliga a ello. Helo aquí:

"Parto de una actitud permanente en el sentido de que la manifestación o la presencia del pensamiento poético es una parte de mi vida. Ese pensamiento poético, por decirlo de alguna manera, permanece inmovilizado, pero está conmigo todo el tiempo. Y, en algún momento, una parte de mi cerebro que los científicos nos están localizando, pone en marcha ese pensamiento poético del que hablo, el cual, a mi entender, difiere de cualquiera otra modalidad de pensamiento. Es un lenguaje interior que se activa rítmicamente, en su aparición hay un desencadenante musical, y ese pensamiento rítmico es identificable como pensamiento poético. Lo que no se debe hacer, sin que esto sea una ley de aplicación general, es crear un proyecto, programar, crear unas metas o significaciones previas con fines de escritura poética. No es precisamente el automatismo puro de los surrealistas, pero sí es una actividad que no debe ser intervenida por otras formas de pensamiento. Finalmente, de manera quizá no perceptible para el poeta hasta el final sí aparece un sentido, un conocimiento que se parte del no saber que decía Juan de Yepes al saber, al conocimiento, pero por mecanismos que no son la indagación, el estudio o la indagación previa".

Antonio Gamoneda.

El País, 17 abril 2010.

jueves, 25 de marzo de 2010

Retrato.-

En el inicio
esta máquina blanda se acercó al coraje.

Sin fuego en su desfile,
sin el crujir solemne de los huesos,
sin el brillar del filo entre los dientes.

Y aun así,
en apariencia fuerte
por la templada pose.

Tal es el peso de la piedra en el calvario.
Alta cuan gajo inalcanzable esa figura.

Mas tal, rodando el dado,
tan sólo a ras del suelo
encontró cobijo.

Y aunque el aire era su trino
no hubo vuelo.

lunes, 22 de marzo de 2010

El Sueño y el Cordero.-

Apuntó en el cielo de su gracia
los cabos rotos, la nueva, el requiebro,
la vida del ocaso, el fin del ciclo.

Denonadamente estrella
adhirió al tonante viento en su listón de azares.
De beso abrasador, en venta su figura,
nos dio su forma en el mito de la luz,
en aquel otro del grano,
el de la novia seca y la muerte en el convite.

Así las cosas, hubieron de venir, en remedio,
los canjes:
vivir es la fortuna
cuando viene la nada empiece el paraíso
soy hermano en la sima que me traga
es divina la muerte.

Por todo ello, no resulta extraño
que al darse aquella suerte en nuestra boca
la copa apure el láudano.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Fobia.-

Si disfrutara la cruz de la vereda
los atrapantes vaivenes del camino.

Si de todos los momentos uno sólo
gozara con estrépito, con dicha.

La búsqueda del pozo, el ocaso, el alba,
estelas bonachonas tras mi pasar de perro.

De comba laboriosa, incierto rumbo,
rondón de noche a noche, sed en tanto.

Mas el dolor me aprieta en todo tiempo,
el miedo reconstruye sus juegos de cuchillo.

Fui tropa derrotada en todo este combate,
que no creció en los golpes, acordando la fuga.

Discurre mi barquilla, perennemente en seco.
Perennemente escapa, frente a mi vista, el agua.

lunes, 8 de febrero de 2010

martes, 2 de febrero de 2010

Al cabo.-

Hacia el profundo piélago remando
solitario Odiseo.

Al cabo la soledad mutó en hermana,
el llanto en mi cubil.

Es el frío solidario
azul brebaje.

Nada de luz para mi noche grande
la luna quedó atrás, último faro.

Esta tos que el pecho aloja
es voz que me acompaña.

apoyando el afán en terca espera:
alguien cabrá en la infinita costa.

Mas allá de las aguas de un mar deshabitado,
años en boga sobre el azul tonante.

Que de soñar con Ítaca, y con soles de mi abrazo,
mi pluma está muerta, el cielo ha encanecido...
_________________

sábado, 2 de enero de 2010

martes, 29 de diciembre de 2009

Pago.-

Tengo a la muerte tendida sobre el pecho
como un amor que fluye, lejano sueño
de lunas en sazón, redoble que se duerme.
Es un pasar por un jardín de flores muertas
que liban de la carne.

Avanza, la enemiga,
tendiéndome la senda de sus huesos,
de su luna letal, acerba, chata.
Quiere quitarme todo atisbo
del mar, de las rompientes,
del juego con la esposa,
la risa de mis niños.

He de apartarla. Ha de beber mi láudano,
por que goce yo, en el salto,
del momento de mundo que aún me queda.

Así, el abrazo adúltero sea el gaje.
Venga, vaya este besar helado
a su boca de hueso;
mis manos acaricien sin terror sus pechos de vacío
prolongándome el tiempo.

domingo, 6 de diciembre de 2009

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Adolescencia.-

Ayer fue el día imposible,
cuando el astro de la noche perdió su diente grande,
diente fuerte, caro a la semilla,
aullador, brillante,
tan querido por cuenta, peso amigo,
hermano como el hacha, como el sangriento palo, y buen jinete.

Así es que veis mi suerte, la de hoy, echada,
y mi sudor en peso.

Que se ha quedado
aquella niña loba con el vientre
tendido a la llovizna;
allí, en el suelo,
el saco rotundo de sus gibas, el del vino,
y me deshago en sacar gatos del agua,
por no quedarme sin bruma que guardar,
sin nada que coserme al forro del abrigo.

Con todos estos pelos, y con la muerte al fondo
albando de terror,
he de lograr armarme una melena.
_________________

domingo, 8 de noviembre de 2009

jueves, 29 de octubre de 2009

Espera.-

El poema hierve
contra el metal del bol.

Libre en mi cuchara
va cuajándose a la recia muchedumbre
de voces por venir.

La muda hilera
aguardará su acaso en el papel,
-diáfana en secreto-

por si del aire
llaman.

domingo, 18 de octubre de 2009

Google Analytics Alternative Clicky