lunes, 12 de agosto de 2019
sábado, 3 de agosto de 2019
De siempre has sido...
De largo tiempo has sido,
blanca gota
el matiz de vuelo en que me ajusto
el taco blando,
tierno, en que se blinda
mi paso confundido,
conviviendo
con el terror de la suelta,
siempre tomado de tu mano,
mano de sol, de nube,
ola, roca, puñado, viento, lazarillo,
con tu grande corazón
bien a la vista.
Y es que
en esta toma de páramo y barrancos,
desde el comienzo me fuiste imprescindible,
fanal, guía, bancada en la que remo.
Así,
por la senda del miedo
en la que andamos todos,
va tranquila, tomada, de tu mano,
mi paz de ciego.
blanca gota
el matiz de vuelo en que me ajusto
el taco blando,
tierno, en que se blinda
mi paso confundido,
conviviendo
con el terror de la suelta,
siempre tomado de tu mano,
mano de sol, de nube,
ola, roca, puñado, viento, lazarillo,
con tu grande corazón
bien a la vista.
Y es que
en esta toma de páramo y barrancos,
desde el comienzo me fuiste imprescindible,
fanal, guía, bancada en la que remo.
Así,
por la senda del miedo
en la que andamos todos,
va tranquila, tomada, de tu mano,
mi paz de ciego.
jueves, 1 de agosto de 2019
domingo, 14 de abril de 2019
miércoles, 5 de septiembre de 2018
martes, 28 de agosto de 2018
miércoles, 25 de julio de 2018
lunes, 23 de abril de 2018
Blanca llanura.-
de nuevo aquí,
blanca llanura.
y si no sé decir, y si
solo el silencio se tiende
sobre tu blanco frío
porque a tal habría de ser,
para el que de oficio camina,
como haber olvidado el paso
y que se quede la tarde sin pintar
fragor, dispendio inútil
enfrente mismo de mi mano muerta
y para qué la vida
entonces
mejor sería
el ir cerrando para siempre
el prieto atado de mis hojas
dar tapa al ato,
y que rebulla y quede,
el grupo de mis voces
en silente guardia
y así apartarme
y quedar mis lebreles
de la voz,
tendidas, en espera.
por si, del lado de la suerte,
a volar llaman.
miércoles, 13 de septiembre de 2017
No devuelves.-
Tierra caliente
que envuelves en tu
ruda seda
la carne más querida,
no devuelves
la mirada de madre,
la serena frente
de padre,
tierra caliente
no devuelves
Habremos de cantarte,
empero:
sobre tu suelo
levanto la blanca bandera
de mi paz,
mi anidado empeño
pues, animal, te
habito.
Yo vengo
de aquella raza mala,
aquella que ha traído
el combate inútil
la brutal rapiña
capaz de lo romo y lo infinito
del prodigio y del vómito
del beso y la barbarie.
A cambio de tu asilo
yo prometo
que labraré con otros por
cambiar la bestia
que fervorosamente te
devora
Y que la vana esperanza nos levante
y el evidente
imposible ponga sitio
al crujir sordo
de los huesos que se
quiebran
a tu muerte inevitable.
nuestras armas se
levanten al brote de los textos,
al inaudible movimiento
de unos párpados,
de un corazón que lee
que ama
que piensa
que siente
que escucha
el redoble terco
de la paz,
de la paz,
aquella
única arma.
única arma.
Y que despierta.
jueves, 17 de agosto de 2017
Habría que ir plegando...
habría que ir que ir plegando la luz de madrugada
las noches de tormenta, el cielo, si amanece,
el viento de amarillo, los pájaros, la casa.
y si después de guardar todo
la nada nos preserva
y vuelven otros lunes de lluvias y de cántico
feliz en la avenida
y si lo pierdo
y no gritan los lirios mi paso por el valle
será este escenario feliz descubrimiento
para el próximo ser vivo al que asombren las mañanas
los píos de la tarde, el agua del arrollo
y aquel rumor antiguo de ropas y de fríos,
y ese texto que reza de la cal de las paredes,
y que ha tiempo que guardo, bien ceñido el sombrero
al cuello del abrigo, atento al cielo, abierto, en guardia.
miércoles, 16 de agosto de 2017
viernes, 8 de julio de 2016
sábado, 12 de marzo de 2016
Me alimento de la sutil basura (...).-
Me alimento de la sutil basura
que cae del barandal iluminado
por donde oigo pasar toda esa gente
que carda una vida
mientras vivo este llorar de péndola sin freno
enclaustrado entre la muerte y la desdicha,
como rey austero
que cae del barandal iluminado
por donde oigo pasar toda esa gente
que carda una vida
mientras vivo este llorar de péndola sin freno
enclaustrado entre la muerte y la desdicha,
como rey austero
de mi riza.
De tiempo olvidado de todo pretendiente
con la febril certeza
del burro de la noria
me mantengo tejiendo esta mortaja
que ha de cubrir la huesa en que me pudro
pues son tres las tiradas
para el juego de sombra
Así, la mirada de ella
el bramido de la espuma de las playas
la brava del ocaso
los juegos de los niños
se me irán, con la carne de los dedos
que ya es tiempo de batirme al salto con el viento
y ese cordial que beba de vacío me sane
y logre callar r por siempre el torvo grito
de mi doliente corazón en fuga.
con la febril certeza
del burro de la noria
me mantengo tejiendo esta mortaja
que ha de cubrir la huesa en que me pudro
pues son tres las tiradas
para el juego de sombra
Así, la mirada de ella
el bramido de la espuma de las playas
la brava del ocaso
los juegos de los niños
se me irán, con la carne de los dedos
que ya es tiempo de batirme al salto con el viento
y ese cordial que beba de vacío me sane
y logre callar r por siempre el torvo grito
de mi doliente corazón en fuga.
martes, 1 de marzo de 2016
domingo, 24 de enero de 2016
domingo, 3 de enero de 2016
martes, 29 de diciembre de 2015
sábado, 10 de octubre de 2015
Primavera.-
Campaneros de guerra
esta mañana redoblaron sus timbales
por todo el campo verde que blanquea el rocío
con su sonar a muerto, con toda aquella gloria,
aquel que tantas veces,
tuvo a santo de Dios mi cuera apaleando.
¡Tanto mayo sin flor, tanta bruma sin pájaros,
tantas sábanas planchadas sin agua que doblar!
Así que dejo que me tiendan bien los ojos, ya por siempre,
al palo;
¡ciegos, qué incesantemente no habrán visto, a par, los asesinos!
¡Y cómo de volandas
el aire se me ha ido llevando, sin pausa,
aquel mi sueño,
feraz rito de luz con el que la luz me castigara!
Así, cruja la rabia su flor
desde mi boca muerta,
silben en el aire aquel quejido
mis labios tumefactos
que si por fuerza tendré por algún tiempo que sostener el mástil,
cuelguen de aquel palo jirones de bandera.
Y quede yo, muerto de carne,
en seco. Y que sea por rasgar
al blanco del papel
aquel latido.
Y hasta caer por tierra
escriba.
esta mañana redoblaron sus timbales
por todo el campo verde que blanquea el rocío
con su sonar a muerto, con toda aquella gloria,
aquel que tantas veces,
tuvo a santo de Dios mi cuera apaleando.
¡Tanto mayo sin flor, tanta bruma sin pájaros,
tantas sábanas planchadas sin agua que doblar!
Así que dejo que me tiendan bien los ojos, ya por siempre,
al palo;
¡ciegos, qué incesantemente no habrán visto, a par, los asesinos!
¡Y cómo de volandas
el aire se me ha ido llevando, sin pausa,
aquel mi sueño,
feraz rito de luz con el que la luz me castigara!
Así, cruja la rabia su flor
desde mi boca muerta,
silben en el aire aquel quejido
mis labios tumefactos
que si por fuerza tendré por algún tiempo que sostener el mástil,
cuelguen de aquel palo jirones de bandera.
Y quede yo, muerto de carne,
en seco. Y que sea por rasgar
al blanco del papel
aquel latido.
Y hasta caer por tierra
escriba.
martes, 5 de mayo de 2015
Escribo con las piedras que la nave roza...
Escribo con las piedras que la nave roza, al ir tocando
contra el barbado corazón de fondo
Y está que se me viene la noche a las costillas
contra el barbado corazón de fondo
Y está que se me viene la noche a las costillas
a jugarme con los huesos
entre el nadir y el azimut
de la mandrágora.
entre el nadir y el azimut
de la mandrágora.
Que, para andar este tramo
me fué nacer vocero;
para así ir forjando
vocablos tensos, a escupir
uno por uno
Y en estas santas paso, y llevo
allí donde el viento me condene
luces de noche que lloren por los días
doradas vagalumes a ir cardando
en la finísima
línea
y que así sea
el son
senda volada
a picos
entre mis duros pájaros desiertos
que se ha ido la mano de mis días
a labios de fumar,
labios de apoyo,
y me beben
la medida
y que rodó el parao
aguas adentro. Pasó, de mar,
la playa
Jugando con la luz
del cardo, pinto
al mar
frescas cobijas
y está el basal del caos
siempre tan cerca...
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