domingo, 23 de septiembre de 2007

Llevo.-

Llevo un sol de perros ladrando por la piel
como pájaro sin nido estibado la bronca
al carón de su banco me curvo en los testículos,
y escardo en mi aleluya, decidido a morderte.

Mis días son al grito lo que la finta al pájaro
minerales en verde, esperanzados todos,
que me brindan un ritmo de palo y zanahoria
dando su luz al ser, a pábilo, en vela
de muerto recién frío, de muerto que ha mirado,
con gesto decidido el fin de su capítulo.

Esperaba ser paciente de muchas amistades
o de una o dos ciertas, pero no hubo fortuna
tal vez fueran las causas las nubes en mi trapo
o el pez que se dispuso al viento por convite.

Así que vago al aire, rotundamente solo
por los hermosos claros que gravan mi destino
consumándome en blanco para quemar las sombras,
poniendo mi buen trigo en cruz contra tu perro,
y en el frío de los bancos, en el del sol, el de los pájaros...

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Mi turno.-

Y cómo de la vida,a tajo,
sacó al rejo del barro mi terrón de invierno
para ponerme en los brazos de mis gafas, por robar
en el saco de la luz, buena simiente
buscando en desespero los rebaños de palabras escogidas
que lleguen a cobijo.

Y es que me ahoga aquello de que antes,
nada, y después, si hay más, será agonía,
y por ello me agarro, así, en pelo, y sí, desesperando,
al filo de la piel
al brillo de la garra y la belleza,
semejante a aquel ahogado
que contemplara su fuga en la burbuja
en un desmesurado afán del todo inútil.
Así, al pairo en esta rabia
dibujo contra el plomo mis cáscaras azules,
y barro con deleite las páginas del banco,
esperando quizá que, tras esta larga vela,
vuelvan a mí el viento, el amor, la ofensa, la cólera o el frío
en el ojo calado de aquel que me leyere.
Y una, y otra vez, así será, y en él, el desdichado
podré cobrarme al cabo
piezas robadas del saco de la muerte.
Y harán vibrar otro cristal éstas mis notas
las que me lega hoy este bronco,
este áspero vacío pleno de alas
que resulta, del vano en la ventana,
la gloria en pleno del turno de la vida.